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Hellín

Hellín, en el eje del nuevo impulso al regadío sostenible de Castilla-La Mancha

Regadíos del Sur de Hellín

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha presentado en Albacete el Plan Director Regional de Nuevos Regadíos 2022–2030, Regadío CLM 3.0, una hoja de ruta estratégica que marca el futuro del sector agroalimentario y del medio rural en un momento clave, coincidiendo con el inicio de los trabajos de la nueva planificación hidrológica. Dentro de este ambicioso plan, la comarca de Hellín ocupa un lugar destacado, con varios proyectos ya en marcha que refuerzan su papel como referente en regadío eficiente y desarrollo agrario.

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, subrayó que este plan nace de la necesidad de modernizar e incrementar de forma ordenada la superficie de regadío, apostando por un modelo sostenible, social y tecnológicamente avanzado. Una estrategia que permitirá defender el mantenimiento de las reservas de agua y unas concesiones mínimas suficientes, en una región que riega un 5,5 % menos que la media nacional, pero con una eficiencia diez puntos superior.

Proyectos clave en Hellín

Dentro de la provincia de Albacete, Hellín concentra varias de las actuaciones ya ejecutadas o en ejecución, lo que evidencia la importancia de esta zona en el diseño del nuevo mapa del regadío regional. Entre los proyectos destacados figuran la SAT Mayorazgo de Agramón, la SAT Regadíos del Sur de Hellín y otras iniciativas que están permitiendo transformar superficies agrícolas mediante sistemas de riego más eficientes, adaptados a las condiciones climáticas y a la disponibilidad real de recursos hídricos.

Estas actuaciones no solo mejoran la competitividad de las explotaciones, sino que también favorecen la diversificación de cultivos, el aumento de la rentabilidad agraria y la estabilidad económica de las explotaciones familiares, pilares fundamentales del tejido rural de la comarca.

Un modelo social y sostenible

El Plan Director de Nuevos Regadíos apuesta de forma decidida por un modelo de regadío social, concebido como una herramienta para fijar población en el medio rural y frenar la despoblación. En este sentido, las comunidades de regantes deben cumplir criterios que limitan la concentración de tierras, fomentan el relevo generacional y refuerzan la presencia de mujeres en los órganos de gestión.

Además, todas las actuaciones, incluidas las desarrolladas en Hellín, se basan en principios de sostenibilidad ambiental, incorporando riego por goteo, bajas dotaciones, digitalización, riego deficitario controlado y, cuando es posible, el uso de aguas regeneradas, reduciendo así la presión sobre acuíferos y garantizando la protección del medio natural.

Horizonte 2030

Con un total de 18 proyectos de nuevos regadíos y cerca de 25.000 hectáreas distribuidas por las cinco provincias, el plan tiene un horizonte temporal hasta 2030 y se apoya en fondos europeos como la PAC 2023-2027, el FEADER y otros instrumentos vinculados a la resiliencia hídrica y la transición ecológica.

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